Hace ya tres décadas, el director Francis Ford Coppola concluyó en Filipinas la filmación de la epopeya bélica “Apocalypse Now”, que tuvo uno de los rodajes más largos y complicados de la historia del cine moderno.

[ por: Carlos Santamaría, Pagsanjan (Filipinas) ]

Durante casi tres años, la producción del largometraje sobre la Guerra de Vietnam se tuvo que interrumpir en varias ocasiones, se multiplicó el presupuesto inicial y casi muere al actor Martin Sheen, uno de los principales protagonistas.
El rodaje también revolucionó Pagsanjan, una pequeña localidad al sureste de Manila, cuyos habitantes todavía recuerdan con orgullo aquella época. En 1975, un amigo de Coppola le propuso rodar en Filipinas, que disponía de localizaciones viables para representar en el filme la jungla tropical de la porosa frontera entre Vietnam y Camboya, donde se desarrolla la odisea del capitán Willard, encarnado por Sheen.
Para los extras, se sirvió de la población local, aunque para la tribu de feroces guerreros camboyanos de la fortaleza del renegado coronel Kurtz (Marlon Brando) tuvo que reclutar a figurantes de la tribu de los Ifugao, originarios de la región norte del país. Treinta años después, casi todas las familias de Pagsanjan tienen algún miembro que trabajó en la filmación de “Apocalypse Now”. “Fue una época muy bonita para nosotros, tenemos un recuerdo excelente de todos, fueron siempre muy amables”, relató Delto Abárquez, jefe de la oficina de turismo, quien admitió que Marlon Brando se mantuvo más distante.
Un obeso Brando, según cuentan, ya se encontraba en estado ebrio al bajar del avión, y permaneció así la mayor parte del tiempo, hasta el punto en que Coppola le dio por imposible y dejó improvisar la mayor parte de sus diálogos. Abárquez explicó que el personal del rodaje llegó a ocupar la mitad de todo el alojamiento disponible en la ciudad, a la que también se trasladaron filipinos mestizos e hijos de militares de Estados Unidos destinados en las cercanas bases de Clarke y Subic Bay, para hacer de soldados norteamericanos.
Carlito Priola no había cumplido 18 años cuando le ofrecieron un empleo como camarero en la cantina, pero mintió sobre su edad para no dejar escapar la oportunidad, según confesó, igual que hizo un imberbe Lawrence Fishburne con el propio Coppola para tener un papel en la cinta.
Al poco de comenzar la producción, arrancó también la temporada de lluvias en Filipinas, y en 1976 el tifón “Olga” arrasó parte de los decorados. Por fortuna, quedó en pie la estructura de arcilla del poblado hipnotizado por la aflautada voz de Kurtz, un escenario que luego voló por los aires de veras, de acuerdo al enésimo cambio de última hora que se introdujo en el guión.
Los retrasos y el intenso calor y humedad tropicales hicieron mella en los responsables, y así Martin Sheen padeció malaria y sufrió un infarto. Coppola, que puso casi todo el dinero de su bolsillo y estuvo al borde de la bancarrota, amenazó con suicidarse hasta en tres ocasiones y casi se divorcia de su esposa Eleanor, quien estuvo a su lado durante toda la producción. “Mi película no es sobre la Guerra de Vietnam. Es Vietnam”, aseguró el creador de la saga de “El Padrino” en 1979, tras recoger la Palma de Oro al Mejor Largometraje en el Festival de Cannes.
Ferdinand Marcos, entonces presidente filipino, dio la bienvenida a su país a las estrellas de Hollywood e incluso cedió aviones y helicópteros militares para la famosa escena del bombardeo de un pueblo vietnamita. Sin embargo, en ocasiones los aparatos no estuvieron disponibles para las cámaras, pues fueron requeridos para combatir a rebeldes comunistas y musulmanes en otras zonas del archipiélago.
Después de “Apocalypse Now”, Oliver Stone escogió Filipinas para los exteriores de sus películas “Platoon” y “Nacido el 4 de Julio“, ganadoras de varios Oscar y también sobre la contienda en Vietnam.
Pagsanjan se quedó triste cuando por fin concluyó el rodaje a principios de 1978, pero la ciudad aprovechó el “boom” del éxito de la película para promocionarse como destino turístico. En la actualidad, miles de personas acuden cada año a contemplar las cataratas, uno de los parajes naturales más bellos de Filipinas y elegido para inmortalizar el psicodélico final de “Apocalypse Now”, considerada por la crítica un título imprescindible en la categoría de cine bélico.
Carlos Santamaría, Pagsanjan (Filipinas)

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