[por Verónica Salazar, Cine UC]

El cine como revolución. Esa es la premisa que Glauber Rocha consideró a la hora de filmar sus películas. Con una influencia proveniente del neorrealismo italiano, sus películas están marcadas por un uso activo y libre de la cámara, a través de planos secuencia y largos travellings.

Por segunda vez en Chile se presenta casi en forma completa la obra de este cineasta a 30 años de su muerte. La muestra se abrió con la conferencia de su hija Ava Rocha, quien explicó lo escritos Estética del sueño y Estética del hambre, textos que Rocha escribió en 1965 para una retrospectiva sobre el cine latinoamericano. En ellos, el director habla de la posición de Brasil como colonia dependiente política y económicamente de grandes potencias extranjeras, volviéndose incompetente para actuar y pensar, a partir de sus propias acciones y necesidades.

“Era un hombre libre, y por eso tuvo muchos problemas tanto políticos como estéticos”, dijo Ava Rocha, quien además analizó cómo su padre se mezclaba con los personajes de sus películas. “No como lo hace un burgués, que filma a los oprimidos desde cierta distancia”, acotó.

La muestra incluye películas fundamentales dentro de la filmografía del director y entregan una visión completa de dos períodos del realizador: uno más narrativo con Barravento y otro más radical y experimental con películas como La edad de la tierra. El otro panelista de la conferencia, Víctor Hugo Ortega, académico de la Universidad de Chile y conductor del programa de radio “El mundo sin Brando” habló de cómo la crítica ha propuesto el cine de Glauber como algo lejano al espectador porque le exige estar activo, pero concluyó que no se debe tener temor a acercarse a su filmografía. “Estamos en presencia de un gran indagador de la cultura latinoamericana, un creador que confía mucho en el cine como soporte, en su naturaleza, en la búsqueda de sus formas. En una opinión muy personal, creo que es necesaria hacer una relación entre Glauber Rocha y Gabriela Mistral, como dos de los grandes intelectuales que realizaron, cada uno en su respectivo soporte y en distintas épocas, una búsqueda de la identidad latinoamericana. Así como también ambos confiaban tremendamente en el cine como un arte pedagógico en la construcción cultural de la gente. No hay que olvidar que para Glauber Rocha el cine era la revolución”, declaró Ortega.

INFORMACIÓN PERIODÍSTICA
Verónica Salazar, periodista, vasalaza@uc.cl

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